













Más que un paisaje, la mar es un cuerpo que guarda memorias, sostiene tradiciones y aprende el oficio antes que el descanso. Sus manos agitan las mareas del día a día; sus pies reconocen a Tomé a través del trabajo, los saberes y el afecto.
Mujeres cuyos gestos cotidianos dan forma a la identidad marítima local, transformando la materia de la mar en sustento, cultura y encuentro.
Registro fotográfico realizado en el Barrio Comercial Explanada de Tomé, Biobío.